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El desarrollo económico debe estar dirigido a la realización de los Derechos Humanos, a eliminar las desigualdades sociales y a que se fortalezca el aparato productivo regional de cara al desarrollo humano, garantizando al menos la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental.
Este sistema que prioriza los bienes de capital sobre las personas debe cambiar. El marco de desarrollo alternativo debe centrarse en la capacidad productiva regional, que fortalezca las capacidades productivas del Valle del Cauca para generar un desarrollo social con equidad, promueva la generación de empleo digno, que avance por el sendero de eliminar las desigualdades sociales. Muchas propuestas de desarrollo plantean que la verdadera vocación agrícola del Valle del Cauca es la hortofruticultura pero, por factores económicos, políticos, sociales, de fuerza, e históricos, la caña predomina entre los cultivos del Valle del Cauca; este sector tiene una gran inversión comprometida, pero los intereses que mueven estas fuerzas no apuntan a la realización del bien común, por lo tanto, las políticas económicas deben favorecer la vocación agrícola del Valle. El horizonte mediato de esa política debe ser el de garantizar la seguridad alimentaria, comprometiendo el desarrollo de los diferentes eslabones de la cadena productiva y el fortalecimiento de los sectores campesinos, garantizándoles un mercado para sus productos, implementando una política que aborde las condiciones técnicas y tecnológicas, implemente y fortalezca procesos de organización campesina. Integrar de manera inmediata la política de desayunos escolares, complemento nutricional y eco-granjas, con el desarrollo de la diversidad de la producción hortofrutícola y el fortalecimiento del agro vallecaucano. En relación con las condiciones relacionadas con el conocimiento, varios estudios han advertido sobre esta situación: “encontramos que en el Valle tenemos grandes carencias en la apropiación del Conocimiento para el desarrollo productivo. Se requiere educar a la población con calidad, desde el jardín infantil hasta la formación profesional, pasando por la formación tecnológica intermedia. Se requiere aprovechar la base universitaria de la región para formar profesionales con los mayores patrones de calidad. Se requiere fomentar la investigación científica. Se requiere la tecnología que trae la inversión extranjera directa (IED). El prospecto de algunas cadenas productivas del Valle que son intensivas en capital humano (calificación profesional y técnica), como salud, farmacéutica, software, biotecnología, sin contar con toda la inteligencia y todos los desarrollos tecnológicos que se utilizan actualmente en las cadenas productivas tradicionales, muestra el enorme potencial que tiene el Valle”. En tal sentido, es necesario tomar la decisión y aprovechar todo el sistema educativo articulándolo con las posibilidades del desarrollo con rostro humano. Este proceso requiere de una defensa clara del Derecho a la Educación Pública y sus posibilidades de construir paradigmas dentro de la población, especialmente la juvenil, para diversificar la oferta en términos tecnológicos y técnicos: Por lo tanto, eliminar los aportes parafiscales del SENA o desviar sus recursos para establecer convenios con otras instituciones va en contravía de esta propuesta y facilita el despilfarro y la corrupción. Para el logro del Estado Social de Derecho se requiere que reconstruyamos la idea de la educación como un Derecho Humano, la defensa de la educación pública, la recuperación del maestro como sujeto de saber y no como un simple transmisor de verdades indiscutibles, la discusión participativa sobre la creación de una red técnica y tecnológica que se piense desde la básica, media y educación superior, para desarrollar conocimiento propio que enfrente el reto de la productividad local y regional. Esta propuesta de desarrollo económico pasa por dignificar al trabajador, respetando las conquistas laborales, oponiéndonos a las recomendaciones del FMI sobre flexibilización laboral. Debemos aprovechar las ventajas geoestratégicas del departamento del Valle y la ubicación de Buenaventura como el primer puerto sobre el pacifico para dinamizar las relaciones y el intercambio mundial sin vulnerar la cultura de los habitantes del pacífico, integrándolos a esta dinámica desde espacios de participación, de consulta y de pactos de desarrollo social, económico y cultural para todos los pobladores; que contemple el fomento de posibilidades de desarrollo propio relacionados con la actividad maderera, pesquera, eco-turística, agrícola, entre otras. Esta es la razón por la cual nos oponemos al proceso privatizador de puertos y acompañamos la propuesta de lucha para revertir el contrato de concesión portuaria otorgado por treinta años más a la Sociedad Portuaria y que para el municipio, otrora pacífico y alegre, ha traído la violencia, el hambre, la muerte, el desplazamiento y el despojo del territorio. En este mismo sentido consideramos necesario preservar los conocimientos culturales y la relación armoniosa con la naturaleza que han tenido estas comunidades, aplicándonos en consecuencia a rechazar el impulso de monocultivos como el de la palma aceitera. El pacto de desarrollo económico debe abordar el tema de las diferencias interregionales, aprovechando las fortalezas de las regiones y de los sectores para integrarlas a las dinámicas departamentales. |