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La lucha por acceder al poder tiene como norte una propuesta de desarrollo alternativo para las y los vallecaucanos, ese es el sentido de nuestra participación en la escena de las elecciones; por lo tanto, consideramos que llegar al poder tiene como fundamento trabajar en beneficio de las mayorías del departamento, diferente al ejercicio de sectores tradicionales corruptos de cobrar los costos de sus campañas electorales, repartiendo el presupuesto como botín de guerra y la administración pública como el escenario para cumplir compromisos burocráticos.
La defensa de lo público tiene como punto de partida recuperar el carácter público de las políticas del gobierno. El régimen neoliberal ha señalado que las políticas públicas están al servicio de intereses particulares y no responden al interés colectivo de la sociedad, nos argumentan que no es posible repartir la pobreza y derivan la concepción de lo público hacia “lograr el interés general” mediante la realización de los intereses individuales de los grandes grupos económicos, de los empresarios generadores de la riqueza. Lo publico también pasa por el respeto de la voluntad popular. No se trata solamente de permitir en algunos casos la movilización y la protesta ciudadana, sino atender estas demandas. No se comprende cómo en una democracia, se moviliza la población en contra de la firma del Tratado de Libre Comercio, pero el gobierno solo atiende las recomendaciones de los gremios económicos y firma dicho tratado. La defensa de lo público implica una actitud clara frente al poder del capital financiero. Este viene poniendo como condición, amarrar la deuda a la propiedad y/o control de las empresas públicas, a la regulación de las políticas públicas, determinando la inversión social, presionando la flexibilización en la contratación laboral, en fin, tomando el control para garantizar que las políticas públicas respondan a los intereses del sector financiero y al modelo neoliberal. En consecuencia se requiere: - La revisión del acuerdo sobre saneamiento fiscal, rechazando el pago del anatosismo acordado, y cuidando que no se malogren los avances logrados en términos de reducir la deuda y liberar algunos recursos para la inversión social. Pagar la deuda no puede ir en detrimento de la inversión social en Educación, en Salud y en Saneamiento Básico.
- Respeto y defensa de los Derechos laborales, garantizando el pago de las cesantías, respetando los horarios laborales y la estabilidad, entre otros derechos.
Defender lo público es apuntar hacia la profundización de la Democracia y del Estado Social de Derecho, es defender la autonomía regional, es orientar las políticas gubernamentales opuestas a la privatización y en pro de defender las empresas estatales. Es decir, se requiere transparencia, responsabilidad en la contratación, control y vigilancia sobre las actividades de las empresas del Estado para que los impulsores de la privatización en su ejercicio administrativo no las vuelvan inviables financieramente. Es importante tener claro que estamos frente a una realidad en donde muchas cosas públicas se han privatizado, pero supondría por ejemplo, que así los servicios de Salud, Educación, etc, sean prestados por particulares, esto no implica que dejen de ser servicios públicos. La constitución establece que la prestación de bienes y servicios para satisfacer las necesidades de la supervivencia humana pueden ser prestados por particulares bajo la responsabilidad del Estado; en la realidad este modelo no ha representado la posibilidad de tener mejores bienes y servicios sino que ha significado para la comunidad un aumento de la carga económica, se ha reducido su bienestar por tener que destinar cada vez más recursos para la salud, la educación, la seguridad social, la vivienda, los servicios públicos, etc.. Se han transformado los Derechos en mercancías. El modelo no ha traído felicidad, por lo tanto se pone al orden del día colocarle el freno a las privatizaciones y adelantar procesos de recuperación de la prestación directa por parte del Estado. Es la figura que convierte en capital los intereses no pagados, en otras palabras significa pagar intereses sobre intereses. |